Momentos especiales – Capitulo dos

El beso más dulce

Bueno el grupo ya se había consolidado, Roberto siempre hablando de más y actuando como un cretino (bueno eso decían ellas, a mí me parecía genial), siempre las hacia enojar, pero era infaltable en el grupo, Roberto su forma de llamar la atención era precisamente esa hacer relajo, decir cualquier cosa que le pasaba a la cabeza y nosotros encantados, Betty que era la que más lo odiaba, siempre peleaba con él, obviamente se gustaban, creo que era la forma de ellos poder expresar lo que sentían uno por el otro, gritándose.

Mi amigo Erick, de un momento a otro ya era novio de Samaria yo era el más frustrado del mundo, parecía que el mundo se me venía encima y que ya no valía la pena vivir (ahora me rio de esa forma de pensar). Viti tratando de sacarme de la depresión, que era evidente que tenía, me dijo que me iba a presentar a una amiga suya de la Universidad, pues como ella era la mayor ya estaba en la Universidad, bueno yo no quería saber nada de nadie, yo solo quería a Samaria y cada vez le hablaba menos.

Llego el día en que me Viti me dijo que me iba a presentar a su amiga, lo recuerdo bien, era como a las 6 de la tarde, ya estaba oscureciendo, yo estaba esperando a la vuelta de la iglesia, un poco nervioso no sé qué esperar de su amiga, ¿Y si era fea? Tal vez por eso me la quiere presentar, ya estaba aburrido, desesperado, me quería ir, cuando estaba a punto de irme llego Viti con su amiga era morena pelo lizo, bonito cuerpo, la verdad era una mujer muy linda, estaba fuera de mi liga, por algo era universitaria, cuando ella me vio, se rio, no le di la mejor impresión, seguramente mis tenis Adidas clásicos que ya no eran blancos, sino negros por siempre los usaba, para estudiar para viajar, para ir todas partes me encantaban, mi playera floja de Metálica seguramente no se le llamo mucho la atención. Hablamos por un rato, Viti nos dejó solos, pero no había química, nos sentíamos incomodos, porque aunque ella era muy bonita yo no dejaba de pensar en Samaria, y ella pensaba que era muy pequeño para ella y que parecía un vagabundo. Bueno ella hizo su parte y yo no hice la mía, primero la aburrí con mis historias infantiles, me dijo cortésmente que ya se tenía  que ir que era tarde.

Ella se fue y me quede solo sentado en la banqueta, apareció Viti para consolarme, extrañamente ella había se había tomado la tarea de quitarme la depresión, perecía que todo mundo era feliz en el grupo, menos yo. Pero cuando uno es joven no ve más allá de su nariz, bueno yo tengo una gran nariz, pero era pequeña comparado con todo lo que había por ver en la vida.

Viti se sentó a la par mía y me consoló todo lo que pudo, me dijo algo que no vi venir, me dijo “Siempre me has perecido alguien muy lindo, si tuviéramos la misma edad seguramente seriamos novios”, ella era 2 años mayor que yo, en ese tiempo parecía demasiado, yo la verdad nunca me plantee tener algo con ella, no solo porque era la novia del matón de la zona, al que todos teníamos miedo, sino porque ella estaba en otra liga, es decir yo la veía a ella como una mujer que ni en mis sueños me haría caso, ella era muy hermosa, tenía un pelo negro lizo que parecía brillar, unos ojos picaros, pero tenía algo muy especial unos labios rojos hermosos que cuando dijo esas palabras, parece que la descubrí, que me hizo abrir los ojos.

Me levante lentamente no sabía que decir, ella se levantó me miro y rio, me dijo “No te sientas mal, vas a encontrar a alguien que te quiera, te lo aseguro”, me tomo de la mano, me miro a los ojos, siento como si todo se había detenido por un instante, ya no había ningún sonido, todo parecía estar en silencio, yo tratando de no bajar la mirada, tratando de entender lo que estaba pasando, me quede un momento en paz, no había nada en mi mente, estaba totalmente concentrado en ese momento, y ella cada vez se acercaba más sin quitarme la vista de los ojos, y acerco hacia a mi hasta que se juntó su nariz con la mía (como soy narizón eran como 2 cuadras de distancia), yo podía sentir su respiración y hasta podía escuchar unos latidos de corazón, que sonaban como tambores, era el mío que estaba a punto de explotar.

Ya estando casi rozando el labio del uno con el otro, ella se detuvo, no avanzo más, se quedó como esperando que yo diera el paso, que perdiera el miedo, y por supuesto que eso hice, me acerque el milímetro que faltaba y al fin pude probar su increíbles labios rojos, eran tan dulces, nunca en mi había sentido ese sabor, ya había besado antes, pero esta vez era una experiencia increíble, sus labios eran tan subes, y dulces, juntamos cuerpo contra cuerpo, pude sentir que a ella también le estaba explotando el corazón, cerré los ojos y me deje llevar, fue un beso prolongado, o tal vez fue solo un instante, pero yo sentida que ese beso se extendió por toda la eternidad.

Al final ella, se detuvo y me dijo “No lo vayas a olvidar”. Y tantos años después no he olvidado ese beso, el primero que nos dimos.

Momentos especiales – Capitulo uno

El día en que todo cambio

Los años duros he implacables, pasan para todos y nadie puede escapar de ellos, pero si los sabemos aprovechar son memorables, ahora que el tiempo ha pasado y que he logrado tanto en mi vida, quiero echar un vistazo al pasado, ya que recordar es volver a vivir, hay cosas que valen la pena ser recordadas, y saborearlas una y otra vez. Hay tantas cosas que valen la pena recordar, como el nacimiento de mis hijos, la graduación de la Universidad, la muchas fiestas en la playa que siempre terminaban con un dolor de cabeza, pero con una sensación mezclada de culpa y alegría, como les he dicho, hay muchas cosas por contar, pero hoy quiero recordar ese maravilloso sentimiento que se llama amor, algo tan difícil de explicar, para algunas personas es imposible tratar de entender. Pero si no lo has vivido en carne propia, te has perdido de algo maravilloso.

Era el año del 1998, en esos tiempos no pensaba en nada en concreto, mi mente era un remolino de pensamientos, nada parecía más importante que la diversión, mi grupo de amigos siempre estábamos juntos, jugábamos futbol juntos, íbamos a fiestas juntos, éramos como hermanos, lo siento corrijo éramos amigos, ya que los hermanos no se llevan tan bien, regresando al tema, todo era sensacional en ese tiempo, nada parecía importar, nos llevábamos tan bien, que parecía que nada nos podría separar, pero el tiempo si pudo hacerlo. Pero eso no importa ahora, porque les quiero contar cuando nada nos podía separar.

Quiero contarles un poco sobre mi grupo de amigos, estaba Roberto él era la descripción de la palabra impulsivo, su hermano Aroldo era todo lo contrario, lo pensaba todo y era muy cuidadoso, también estaba Edgar (el cuñado) así le decían porque tenía 3 hermanas, por ultimo mi mejor amigo Erick, éramos como Batman y Robín, éramos el dúo dinámico éramos los mejores en todo, todos querían ser como nosotros. Erick mi gran amigo termino siendo mi gran adversario.

Todo comenzó el día que vi a Samaria, era una de las hermanas de Edgar, ya la había visto muchas veces, pero ese día fue diferente, tal vez fue el hecho que ya habíamos crecido, la vi muy bella, fue un flechazo directo al corazón, me quede sin habla, la observe mientras caminaba y ella me miro por un momento, se rio, tenía la sonrisa perfecta, su pelo era colocho largo, parecía que el viento se lo movía, como en las películas cursis que vemos, el punto es, todo era perfecto con ella sus ojos claros, su piel, hasta como caminaba. En fin toda ella era perfecta, o bueno esa tal vez era mi percepción.

Totalmente enamorado lo primero que hice fue hablar con Erick, a él se lo podía contar todo, le conté todo lo que sentí y de cómo me enamore. Por supuesto que el rio de mí y me dijo que estaba mal de la cabeza, me pregunto qué iba a hacer, y yo le dije que no tenía idea. Me dijo tienes que ir a hablarle, pero yo en mi cabeza no sabía cómo hacerlo, ¿con que pretexto iba a hablarle? Yo nunca me he considerado un don Juan, porque siempre he sido tímido, pero ese día fue peor, tenía un miedo que me enfriaba la espalda, ¿Qué iba a decir?

Nos juntamos en la noche con mis amigos, dispuestos a hablarles al grupo de chicas donde se encontraba ella Samaria, ella estaba en un grupo donde estaba su hermana Beatriz todos le decían Betty, estaba la mejor amiga de Samaria, Kimberly era hija de un señor con mucho dinero que por supuesto ella estaba lejos de nuestras posibilidades no solo por su dinero sino también por su belleza, y por ultimo Viti ella era la mayor del grupo y la líder, era novia del matón de la zona (así le decíamos) la verdad no era matón, pero era mucho mayor que nosotros y le teníamos miedo, ya explicado el grupo de las chicas, nosotros fuimos a hablarles, era la primera vez que le hablábamos en plan de ligue ya que siempre nos veíamos en la iglesia o en la casa de Edgar que era donde ellas se juntaban.

Yo en ese entonces sufría de inseguridad, entonces se me ocurrió el plan más tonto de la vida, le dije a mi amigo Erick que hablara por mi, que se le acercara a ellas y que cuando estuvieran solos le hablara sobre mí, no era un plan muy bien pensado ya que tiempo después ellos terminaron enamorándose y yo quede devastado.

Desde ese día, nos juntábamos más seguido, nos hicimos amigos y el grupo se volvió más grande, cada día que pasaba Erick se enamoraba más de Samaria y ella de Él, tengo que aceptar que en parte fue culpa mía, por no hablarle. Me dije a mi mismo que eso no me iba a volver a pasar.