Los perros valen mucho y ver como alguien pierde a su mejor amigo es muy duro.

Es difícil encontrar inspiración en #Fabebook pero por más increíble que parezca fue allí donde encontré la inspiración para poder contar esta historia que me toco vivir.

Ayer que iba a para mi casa como a las 12 de la noche pude darme cuenta lo que es la indiferencia y como esta pueda afectar a miles de personas en el mundo.

No se la historia de todos pero bien puedo contar lo que me paso ayer, cuando iba por Aguilar Batres (una calzada principal en Guatemala), yo no suelo manejar rápido pero aun así me costó verlo, era un hombre que estaba sobre la calle del Transmetro (vía principal para el transporte público) y con los pies sobre la calle principal, cuando pase, a esa velocidad apenas lo pude esquivar, frene como 400 metros más a delante, estuve a punto de irme y dejarlo, pero algo dentro de mí me dijo que tenía que ver que le pasaba al pobre hombre, y más que eso, me preocupaba que alguien le pudiera lastimar ya que sus piernas estaban sobre la calle, no pude regresar en retroceso entonces di la vuelta varias cuadras hasta que volví a salir a la Aguilar Batres, esta vez pase con las intermitentes y pase despacio y lo vi.

Este hombre está llorando y en brazos tenía a su perro que lo habían atropellado, sentí un nudo en la garganta, baje y me pidió ayuda para llevar el perro a la banqueta, ya que el perrito esa muy grande y él no podía con el peso, efectivamente me baje del vehículo y me dispuse a ayudarlo cuando llego la policía, le conté lo que estaba pasando y el policía no dejaba de ver mi carro, pensando que tal vez yo lo había atropellado, le dije que si nos echaba una mano (ayudara) y nos dijo “Ese perro ya está muerto déjenlo allí” por supuesto que no puede hacerlo, el policía no solo no quiso ayudarnos, es más se molestó que yo haya detenido el carro, pero no podía dejarlo allí, entonces con el señor que es un indigente, lo llevamos al otro lado de la calle, y del otro lado el policía me recriminaba que moviera el carro.

Tengo que decir que no dejo de pensar en mi mente, en el pobre hombre y su perro, que siendo sincero sentí que todavía está vivo o creí sentirlo, no supe que más hacer y le dije que sentía mucho lo de su perro, y me fui.

Al alejarme vi como el hombre entre lágrimas abrazaba a su perro ya fallecido, tal vez se le fue el mejor amigo que ha tenido en la vida y que triste es verlo morir en sus manos….

Solo quería compartir esto con ustedes.

En estado Inconcluso – Capitulo Dos

6:00 AM

Listo para salir me levanto con muy pocas fuerzas, anoche tuve un sueño muy raro, me preparo para ir al trabajo, entro a la regadera y corro las cortina y prendo la regadera, siento como el agua va recorriendo mi cuerpo y comienzo a sentir una sensación de tranquilidad y me pregunto porque no me puedo quedar todo el día así.  Con los ojos semi-abiertos veo pasar algo, ¿fue una sombra?

Y me pregunto si es muy temprano para esta alucinado, entonces viene a mí el recuerdo de mi sueño y comienzo a pensar si de verdad fue un sueño, ¿Qué está pasando aquí? Salgo de la ducha, me acerco a la habitación camino despacio, ¿Qué está pasando aquí? Me pregunto de nuevo, camino cerca de la cama veo mi rostro en el espejo, me muevo lentamente para salir y de repente otro golpe en la cabeza, caigo al suelo pero esta vez no me desmayo, me levanto rápidamente un poco mareado, veo a dos hombres vestidos de militares con pasamontañas en la cabeza, ¿Qué está pasando aquí? Me pregunto nuevamente.

Una voz me dice “Tranquilo, no te muevas y no va pasar nada” me pego a la pared tratando de ver que hacer, buscando como salir de allí, cada vez se acercan más, uno de ellos tiene una cuerda en la mano y el otro tiene un arma. Pienso y pienso muchas cosas, no hablo estoy petrificado nunca he estado en una situación así, cierro los ojos un segundo tomando valor de donde nunca ha habido, abro los ojos todo parece claro, no voy a dejar que me hagan daño, me abalanzo sobre ellos, uno comienza a pegarme, no me caigo no suelto al otro, lo llevo contra las gradas y comenzamos a caer los tres, comienzo a sentir como las gradas van golpeando cada parte de mi cuerpo, estoy pendiendo la conciencia, ahora un gran silencio todo esta oscuro.

¿Dónde estoy no veo nada, poco a como comienzo a ver imágenes parece que estoy abajo en las gradas, estoy en el suelo, hay dos hombres desmayados a la par mía, ya comienzo a recordar todo, me levanto súbitamente corro hacia la puerta hay un carro desconocido en la entrada de mi casa no hay nadie en él, comienzo a verme estoy desnudo estoy en la calle y estoy ensangrentado, regreso a la casa veo a los hombres tirados, tomo la cuerda que uno de ellos tenía y comienzo a tratar de amarrarlos, pero como se hace yo no tengo idea de cómo hacerlo ¿Y si despiertan que voy a hacer? no tengo opción tengo que amarrarlos, uno de ellos tiene una esposas en la espalda, las tomo trato de entender cómo se usan, ya tomo la mano a uno y paso las esposas por el barandal de las escales y se lo pongo en la mano a otro sujeto, busco unas camisas sucias para taparles la boca, como lo vi en un película, pero para ellos tengo que destaparles la cara ellos no despiertan todavía, estoy nervioso, el pulso me tiembla ¿Qué hice para estar pasando por esto? ¿Quiénes son? ¿Por qué me quieren hacer daño?, les quito el pasamontañas y no reconozco a ninguno de ellos. ¿Qué hago? Subo a mi habitación buscando mi celular para llamar a la policía ¿Dónde está el teléfono? Siempre se me pierde pero ahorita no es bueno momento para no encontrarlo ¿Dónde estás maldito teléfono? Está en el baño, allí lo pongo para escuchar música, lo tomo todo nervioso, comienzo a marcar, se escucha como se cierra la puerta principal de la casa fuerte mente y segundos después se escucha que un carro sale a toda prisa.

Me quedo inmóvil, no sé qué hacer, me dirijo  a las gradas lentamente, los hombres ya no están, solo están tiradas las esposas y los pasas montañas, las gradas están con sangre, posiblemente mía, salgo a la calle ya no está el carro, comienzo a recorrer la casa tomo un cuchillo de la cocina, no hay nadie. ¿Qué hago? ¿Llamó a la policía? Van a pensar que estoy loco, me siento en medio de la sala trato de pensar, que es lo que paso, trato de recordar todo lo que pueda, no tengo idea del porqué de esta situación, me quedo sentado divagando en mi mente.

–En otro lugar, dos personas están hablando entre sí, está respondiendo bien a la prueba, ya es hora de probar sus habilidades.