Capitulo uno

Luego de una discusión en el trabajo, él llega a su casa lo reciben sus hijos, que le hablan de sus múltiples problemas, que en ese momento no eran relevantes ya que se sentía cansado. En la puerta está su esposa que le dice “Quiero hablar contigo” nunca es buena esa frase.

Ella se acerca con una cara de decisión y satisfacción. El la ve y no sabe que es lo que va a decirle. Ella comienza diciendo

  • “Ya me cansé de esto, de esta farsa, ya no quiero estar contigo”,
  • “pero que estás diciendo de que farsa no entiendo, de que estas hablando”
  • “ambos sabemos que esto no funciona, me voy con alguien que si me hace feliz me voy, no quiero que me detengas, quiero a alguien que me haga sentir una mujer de verdad”
  • “estás loca! ¿qué te hice yo, y los nenes solo te vas y ya no te importa ellos?”
  • “ellos ya están grandes no me necesitan, no los metas a ellos en esto, ya estoy cansada de esto lo siento”

Y salió por la puerta se subió a su auto y se fue. El corrió a buscarla y se quedó con una frase en los labios que no pudo decir…

Sentado en la banqueta de su casa se quedó por unos momentos tratando de entender lo que había pasado, se levantó y como siempre se dijo.

  • “¡Yo puedo superar esto!”

Entro a la casa fue a buscar a los niños solo para abrazarlos cuando de repente ve que, en la habitación del niño, esta su esposa sentada, y pensó.

  • “¿pero por dónde entro?, no que se iba, olvido decirme algo, olvido otra palabra para humillarme”

Entro a la habitación sus lágrimas se volvieron enojo, antes de decir algo, vio que estaba vestida muy diferente a como se había ido.

  • “de dónde saca…”

Y ella evita que hable y lo besa con tal pasión, que fue un beso que lo transporto a ese lugar cuando se conocieron. ¡Fue mágico!!!

Ella no lo dejo hablar en ningún momento, hicieron el amor como en mucho tiempo no lo hacían. Más tarde como a media noche ella se levanta se viste, se pone su ropa le da un beso en la frente y se va. Afuera de la casa se encuentra con varios hombres y les dice, “finalmente lo encontramos, el hará lo que le pidamos por sus hijos”.

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En estado Inconcluso – Capítulo cuatro

8:10

Parado en la puerta de mi casa, dispuesto a salir, un frio me recorre el cuerpo, sé que no puedo seguir allí en la casa porque me estoy volviendo loco, pero también tengo temor de salir, todos estos años de ser antisocial han dado frutos, no tengo a donde ir, ni con quien estar.

Subo al carro y comienzo a manejar hacia ningún lugar, el día esta nublado, el marco perfecto de lo que estoy viviendo, todo esta tan oscuro, tanto que tengo que encender las luces, parece que no hay carros en la carretera solo el mío, todo se vuelve más oscuro la niebla ya no me deja ver la calle, ya no sé por dónde voy, bajo la velocidad tratando de ver por dónde voy, “Maldita niebla” “¿Qué está pasando?” todo está muy extraño, no recuerdo que alguna vez haya habido niebla, manejo despacio el camino cada vez está más oscuro, casi no hay visibilidad, a lo lejos veo un auto que se acerca rápidamente, cada vez está más cerca, comienzo a hacerle luces par que se dé cuenta que estoy allí, trato de desviarme pero el carro se me abalanza hacia mí, escucho un fuerte ruido y todo se queda en silencio otra vez.

Siento que paso una eternidad, trato de abrir los ojos, todo está dando vueltas, levanto la cabeza poco a poco, trato de visualizar lo que paso, poco a poco la imagen va tomando forma, sigo en el carro, tengo el cinturón puesto y estoy sangrando otra vez, ahora de la frente, he sufrido un fuerte golpe, trato de moverme y logro salir del carro a duras penas, levanto la vista mi carro está destrozado, estoy a un lado de la carretera. “¿Qué paso?” Comienzo a recordar vagamente el choque “¿Dónde está el otro carro?”, no lo veo por allí, comienzo a caminar tratando de encontrar a alguien que me ayude, pero no hay nadie, todo está muy callado, no encuentro a nadie en la carretera, a unos 50 metros después de haber caminado encuentro el otro carro, esta de cabeza, cerca del vehículo hay 2 cuerpos ensangrentados, me acerco lentamente a uno de ellos, ambos tiene pasamontañas, ahora estoy seguro que ellos son los que me atacaron, necesito saber que está pasando, me acerco a uno de ellos, parece que está muerto, pero no estoy seguro, corro hacia el siguiente cuerpo, parece estar muerto también, a un pistola en el suelo, estos sin duda son los que me atacaron ahora estoy seguro, escucho un ruido en el carro, volteo rápido, veo a alguien que sale corriendo, con un pasamontañas puesto, corro a hacia la pistola, la tomo y comienzo a disparar, y no pasa nada, no tiene balas o yo no sé usarla, el sigue corriendo, se mete a un arboleda que esta al costado de la carretera.

Tengo mucho miedo y a la vez mucha furia como no había sentido antes, estoy indeciso y comienzo a correr detrás de él, solo quiero saber que está pasando. Corro hacia los árboles y no sé en qué dirección se fue, no sé si la pistola funciona o no, pero no la suelto de ninguna manera. Sigo caminando entre los árboles y trato de verlo, no lo encuentro, todo sigue muy nublado, no me deja ver más lejos que unos metros de distancia, camino y camino, no lo encuentro, estoy seguro que lo perdí, retrocedo sobre mis pasos voy de regreso a la carretera, todo está muy nublado todavía y muy silencioso, comienzo a caminar, por bastante tiempo y no logro encontrar la carretera, “¿Que sucede acá?”, “¿Me he perdido?”, siento que he caminado ya varias horas, ni rastro de la carretera, ni rastro del sujeto que salió corriendo.

El día sigue nublado y no logro entender que está pasando, a la distancia parece verse un claro, corro hacia él, lo más rápido que puedo, cuando al fin llego, me llevo una sorpresa, es mi casa, estoy enfrente de mi casa otra vez y parado en la puerta está el sujeto que salió corriendo.

-En estado esperándote.

Tomo la pistola le apunto.

-¿Quién eres y porque me estás haciendo esto?

Se toma el pasamontañas con la mano y se grita

-¿Quieres saber en realidad quién soy?

Lentamente veo como se levanta el pasamontañas, se lo quita completamente y lo deja caer, veo su rostro y quedo en petrificado, me veo a mí mismo, soy yo el que está parado en la puerta vestido de militar, me quedo sin habla suelto la pistola, caigo sentado en el suelo, trato de entender que está pasando, lentamente él se acerca a mí.

-Eres un cobarde, siempre lo has sido, siempre has tenido miedo. Y yo ahora te voy a liberar de tu sufrimiento.

Toma el arma que esta tirada en el suelo, la pone sobre mi frente y me dice.

-Ese día tú me dejaste morir, eres un cobarde.

En Estado Inconcluso – Capitulo tres

6:50 AM

Sentado en el suelo, mi cabeza no termina de procesar lo que acaba de pasar, comienzo a ver movimiento en la calle, preparándose para ir a sus trabajos, haciendo lo que normalmente hacen día a día, aparentemente nadie se ha dado cuenta de lo que acaba de pasar, a mí me cuesta entender lo que sucedió, me levanto poco a poco, ya que me duele el cuerpo, estoy sangrando de la cabeza, tomo el cuchillo lo apretó fuerte siento el metal frio como penetra en mi mano, y me lo llevo conmigo, subo las escaleras una por una me invade un sensación de miedo y enojo, al llegar a la última escalera comienzo a pensar en mis posibilidades “Llamar a la policía” “¿y si piensan que estoy loco otra vez?” me digo a mi mismo, ya antes estuve muy cerca de parar en el manicomio por imaginar cosas, me toco la cabeza la sangre me parece muy real, la tomo entre mis dedos siento su espesor “¿Esto es real?” veo como las gotas de sangre que caen de mi cabeza gotean en el suelo “Esto tiene que ser real!”, me levanto tengo que encontrar la forma de demostrar lo que paso, bajo las escaleras en busca de una prueba, busco las esposas, allí están las toco parecen reales, esto si paso, pero como convencerlos que esto si paso esta vez y que no me lo estoy imaginado. “Maldita sea, ¿porque tuve que dejar de tomar mis pastillas?”, no estoy seguro de lo que paso, paso, ya me había pasado antes, nunca con un hecho tan violento.

“No voy a dejar que esto me afecte” me replico en mi mente, “yo puedo superar esto” me lo repito una y otra vez, me siento en la ducha comienzo a limpiarme las heridas del cuerpo, sigo repitiéndome “yo puedo superar esto” mi mente quiere explotar, sigo sentado en la ducha el agua ya no es placentera, siento como recorre mi cuerpo y el simple contacto con mis heridas es cada vez más doloroso, comienzo a llorar no sé cómo hacer frente a esto, junto mis piernas y mis brazos tratando de darme confort de alguna forma, el llanto no para, estoy asustado, viene a mi mente una imagen…. Entre las lágrimas recuerdo a un niño escondido, en la cocina muy asustado, veo cómo está temblando, está llorando, puedo sentir su miedo, cuando algo me saca de mi trance, es un sonido distante, es un sonido de una mujer llorando “Estoy loco! no otra vez!” trato de no escuchar, me tapo los oídos con fuera pero el sonido sigue igual, pareciera que el sonido bien de adentro de mí, “No, no, no por favor cállate” grito una y otra vez, estoy perdiendo el control, salgo corriendo de la ducha, corro dentro de la casa sin saber a dónde, “Solo quiero que esto pare”, entre mis lágrimas y mi gritos tratando de escuchar la vos, me doy cuenta que la vos se va alejando cada vez más, lo último que escucho es “Te amo hijo, tu puedes superar esto” y todo se queda en silencio, puedo sentir como el silencio se apodera de mí, no escucho nada, todo está callado.

Tengo que salir de aquí ir a cualquier lado, me seco las lágrimas, “Tengo que superar esto”, y comienzo a alistarme para salir de la casa.

–          Lejos en la carretera, en un carro negro van 3 personas, uno de ellos está sangrando está muy molesto, por no haber conseguido su objetivo, la sangre le recorre la cara pero no parece molestarle, está concentrado, tiene un objetivo muy claro, y nada lo va apartar de ese objetivo.

–          En la parte de atrás del carro alguien pregunta “¿Qué vamos a hacer ahora?”.

–          Y una vos llena de furia responde “Matarlo”.

En estado Inconcluso – Capitulo Uno

3:30 AM

Me despierto otra vez a la misma hora, “¿Qué me pasa?” Me pregunto. Me levanto y trato de entender que me despierta cada a noche a la misma hora, recorro la casa tratando de volver a conciliar el sueño, bajo por las escaleras en la oscuridad no quiero encender la luz, ya que me molesta los ojos. Voy bajando pensando muchas cosas, cada escalón es un pensamiento que me cruza en la cabeza, levanto la vista y veo una sombra en la cocina, no he terminado de bajar las escaleras, un frio me recorre toda la espalda, temeroso pienso muchas cosas, bajo ahora más lento, cada vez me acerco más a la cocina y la sobra sigue allí, bajo el ultimo escalón antes de cruzar, estoy sudando, el corazón me está latiendo muy fuerte, hay un silencio que me mata del miedo, está todo muy callado, bajo y volteo a la cocina y…

No hay nada, veo al suelo y la sombra no está, ¿será que se movió? ¿me escucho? ¿o todo es parte de mi imaginación?, ahora si enciendo la luz, esperando no encontrar nada, muerto del miedo comienzo a mirar por todos lados, no hay nada “Gracias a Dios” digo dentro de mí, he pasado el susto de mi vida.

Más tranquilo salgo al parqueo a cerciorarme que no hay nadie, salgo por la puerta y de repente siento un fuerte golpe en la cabeza, caigo al suelo, mareado  y tirado en suelo, logro ver antes de desmayarme completamente, dos pares de botas negras, tipo militares, y lo último que escucho “Casi nos descubre”.

3:30 AM me despierto otra vez a la misma hora, que sueño más extraño tuve, hasta creo que me duele la cabeza, me toco la cabeza y no tengo nada, bajo a la cocina a tomar un poco de agua, enciendo la luz después de este sueño no me voy a arriesgar a ir a oscuras, bajo me sirvo un poco de agua, salgo al parqueo, miro al cielo, todo está como siempre que me levanto a esta hora, entro a la casa nuevamente y voy a dormir.

— En la sombra un hombre con la mirada fija, vigila y parece que está esperando el momento adecuado, parece que está esperando que pase algo para actuar —