Momentos Especiales – Capitulo tres

La cruda realidad.

En esos años de mi vida todo parecía estar muy bien o muy mal, nunca había un punto medio, unos días antes estaba deprimido, sintiendo que el mundo se me venía encima, y ahora todo parecía muy bueno, el mundo me sonreía, aunque todo está igual.  Yo me paseaba por la calles con una sonrisa que no cabía, sentía que todo me salía bien. Mis amigos se me quedaban viendo, extrañados por mi comportamiento.

Ya pasaron 3 días desde aquel beso y no me puedo sacar de la mente ese momento, tan solo con recordarlo podría cerrar los ojos, y viajar a ese lugar y sentir ese mismo sabor, sentir esa sensación. Ella me dio el beso ganador, ella me dio los mejores besos que recuerdo en mi vida. Retomando la historia yo estaba muy feliz, todo está bien y a pesar que tenía días de no verla, me sentía muy feliz, como que un solo beso me bastaría para todo la semana.

El día de verla llego, me la encontré en la calle y cuando estaba dispuesto a darle otro beso de saludo, ella se desvió no me saludo, solo me vio. “¿Qué abra pasado?”, todo el día paso evitándome. Ese día me pase por su casa en la noche, toque a la puerta y ella salió. Yo esperaba que ella se entusiasmará con verme, pero su reacción fue normal, me pregunto “¿Qué quería?”, yo le dije que quería verla y que no podía olvidar ese beso, ella rio y me dijo “Eso ya paso, hay que superarlo”, yo no sabía porque me estaba diciendo eso, me estaba destrozando por dentro, tratando de encontrar una explicación, no me movía de su puerta. No recuerdo que exactamente fue lo que le dije, pero si puedo recordar que está insistiendo, tratando de que ella en algún momento me dijera algo, cualquiera cosa que me hiciera sentir bien, pero sus palabras fueron como alfileres en el corazón, me hizo recordar que ella tenía novio y que yo solo era un niño para ella, que el beso no significo nada y que me fuera a mi casa.

En efecto me fui, el camino hasta mi casa me pareció una eternidad, sentía que caminaba y caminaba y que no podía llegar, con lágrimas en los ojos camine, tratando de no llorar, después de una eternidad de caminar, entre a mi casa tratando de que mi familia no me viera así, ya que no iban a entender por lo que estaba pasando, como siempre uno no confía en cosas del corazón en sus padres, logre llegar a mi cuarto sin que nadie se diera cuenta, de lo que me pasaba y me tire en la cama, recuerdo que llore toda la noche y me fue muy difícil dormir.

Trate de seguir con mi vida y durante los siguiente meses, no vimos muy poco y ella me trataba como si nada hubiera pasado, ella siempre sonreía todo el tiempo, todo parecía bien en ella, se veía con su novio como siempre, todo parecía normal, mis amigos parecían muy felices, pero yo comencé a sumirme cada vez más en depresión, es increíble como pase de la depresión a la felicidad y nuevamente a la depresión, cuando uno es joven e inexperto, estas cosas pasan muchas veces, con el paso del tiempo parece que el corazón se vuelve duro y estas situaciones se vuelven más fáciles de digerir, pase por estas cosas muchas veces en la vida, y aprendí a sobrellevar  esto.

El destino quiso que ella y yo viviéramos muchas cosas juntos y así como ella me destrozo el corazón es día, yo también se lo destroce a ella. La vida nos juntó y nos separó una y otra vez, es difícil creer como termino nuestra historia juntos.

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En Estado Inconcluso – Capitulo tres

6:50 AM

Sentado en el suelo, mi cabeza no termina de procesar lo que acaba de pasar, comienzo a ver movimiento en la calle, preparándose para ir a sus trabajos, haciendo lo que normalmente hacen día a día, aparentemente nadie se ha dado cuenta de lo que acaba de pasar, a mí me cuesta entender lo que sucedió, me levanto poco a poco, ya que me duele el cuerpo, estoy sangrando de la cabeza, tomo el cuchillo lo apretó fuerte siento el metal frio como penetra en mi mano, y me lo llevo conmigo, subo las escaleras una por una me invade un sensación de miedo y enojo, al llegar a la última escalera comienzo a pensar en mis posibilidades “Llamar a la policía” “¿y si piensan que estoy loco otra vez?” me digo a mi mismo, ya antes estuve muy cerca de parar en el manicomio por imaginar cosas, me toco la cabeza la sangre me parece muy real, la tomo entre mis dedos siento su espesor “¿Esto es real?” veo como las gotas de sangre que caen de mi cabeza gotean en el suelo “Esto tiene que ser real!”, me levanto tengo que encontrar la forma de demostrar lo que paso, bajo las escaleras en busca de una prueba, busco las esposas, allí están las toco parecen reales, esto si paso, pero como convencerlos que esto si paso esta vez y que no me lo estoy imaginado. “Maldita sea, ¿porque tuve que dejar de tomar mis pastillas?”, no estoy seguro de lo que paso, paso, ya me había pasado antes, nunca con un hecho tan violento.

“No voy a dejar que esto me afecte” me replico en mi mente, “yo puedo superar esto” me lo repito una y otra vez, me siento en la ducha comienzo a limpiarme las heridas del cuerpo, sigo repitiéndome “yo puedo superar esto” mi mente quiere explotar, sigo sentado en la ducha el agua ya no es placentera, siento como recorre mi cuerpo y el simple contacto con mis heridas es cada vez más doloroso, comienzo a llorar no sé cómo hacer frente a esto, junto mis piernas y mis brazos tratando de darme confort de alguna forma, el llanto no para, estoy asustado, viene a mi mente una imagen…. Entre las lágrimas recuerdo a un niño escondido, en la cocina muy asustado, veo cómo está temblando, está llorando, puedo sentir su miedo, cuando algo me saca de mi trance, es un sonido distante, es un sonido de una mujer llorando “Estoy loco! no otra vez!” trato de no escuchar, me tapo los oídos con fuera pero el sonido sigue igual, pareciera que el sonido bien de adentro de mí, “No, no, no por favor cállate” grito una y otra vez, estoy perdiendo el control, salgo corriendo de la ducha, corro dentro de la casa sin saber a dónde, “Solo quiero que esto pare”, entre mis lágrimas y mi gritos tratando de escuchar la vos, me doy cuenta que la vos se va alejando cada vez más, lo último que escucho es “Te amo hijo, tu puedes superar esto” y todo se queda en silencio, puedo sentir como el silencio se apodera de mí, no escucho nada, todo está callado.

Tengo que salir de aquí ir a cualquier lado, me seco las lágrimas, “Tengo que superar esto”, y comienzo a alistarme para salir de la casa.

–          Lejos en la carretera, en un carro negro van 3 personas, uno de ellos está sangrando está muy molesto, por no haber conseguido su objetivo, la sangre le recorre la cara pero no parece molestarle, está concentrado, tiene un objetivo muy claro, y nada lo va apartar de ese objetivo.

–          En la parte de atrás del carro alguien pregunta “¿Qué vamos a hacer ahora?”.

–          Y una vos llena de furia responde “Matarlo”.