En estado Inconcluso – Capitulo Cinco

Estoy tirado en el pavimento con una pistola en mi cabeza, alguien me está apuntando y me está llamando cobarde una y otra vez, dejo mi mente en blanco y solo espero que esto pase, lo más pronto posible. El prepara el tiro y me dice.

–          Quiero que sepas, que yo no mate a tu hermano, fue un accidente.

–          Estoy harto de esta prisión, en la que me metiste.

–          Desde hoy te libero de la culpa, que no te deja vivir.

¿De que hermano está hablando? tengo que saberlo, no recuerdo haber tenido un hermano, no puedo morir aquí, necesito saberlo. Me muevo con todas mis fuerzas y lo levanto, ambos caemos, y de la nada comienza a salir mucha gente de todos lados, me quedo asombrado, ¿de dónde salió toda esta gente?

Él temeroso se le queda bien a la gente, comienza a hacerse cada vez más para atrás, hasta que sale corriendo y huye. ¿Por qué les tiene miedo? ¿Qué está pasando aquí, de donde salieron todas estas personas?

Una de ella se me acerca, es un tipo mayor, de edad avanzada, me pregunta si estoy bien. Le contesto que sí, le pregunto qué está pasando, ¿Quién es usted?

Me dice que solo esta acá para ayudarme, me repite nuevamente “Yo estoy acá para ayudarte”, no entiendo que está pasando y de donde salió toda esta gente, me levanto molesto porque no logro entender, y toda la gente desaparece, solo se queda el Sr  y me dice nuevamente “Yo estoy acá para ayudarte”, “Trata de recordar a tu hermano y lo comprenderás”.

Comienzo a recordar, poco a poco.

Soy joven de 15 años de edad, veo mi reloj y son las 3:00 AM, me escape de casa de nuevo en medio de la noche, fui a una gran fiesta, todo el mundo me admira, todos quieren ser como yo. Soy el alma de las fiestas.

Casi no puedo caminar de tanto tomar, levanto mi cabeza y veo como alguien se va acercando así mí, lo veo borroso y me dice “Otra vez tomando, ¿cuándo vas a madurar?”, le contesto que yo no soy el perfecto de la familia, que para eso él estaba, para ser el perfecto. Trata de levantarme pero no se lo permití, el siempre entrometiéndose en mi vida, el hijo preferido, el gran estudiante.

Mientras me levanta, le digo que lo odio, que estoy harto que me esté ayudando siempre, que no necesito su ayuda, mi hermano, el gran hombre, el que tiene su futuro asegurado, el que gano un beca, el hijo favorito sin duda, yo solo soy un estorbo para la familia, se lo repito gritando.

Mi hermano me sube al auto, y mientras me está sermoneando como siempre, yo voy tratando de no escucharlo, quiero pensar en la gran fiesta que acaba de pasar y que tengo que reponerme, mañana hay otra fiesta, a lo lejos mi hermano me dice que ya tengo que cambiar, que él no va a estar cuidándome siempre, como si necesitara su ayuda. En un momento pierdo la conciencia, parece que esta vez sí he tomado mucho, trato de levantarme riéndome, ¿Qué paso acá? El cinturón no me deja levantarme trato de quitármelo, ¡Maldita Sea! Veo a mi hermano, esta inmóvil, trato de moverlo y está sangrando mucho, me asusto, me quito el cinturón rápidamente, trato de moverlo, le hablo, le grito que despierte, pero no lo hacer, no se mueve,  lo saco del carro y comienzo a pedir ayuda, es de madrugada y nadie me escucha, lo abrazo con todas mis fuerzas, le digo que lo quiero, que por favor me perdone, que no quería que esto pasara. Estoy devastado ¿Qué he hecho? Me pregunto una y otra vez, ¿Qué he hecho?, lo abrazo con todas mis fuerzas no lo quiero soltar.

Estoy sentado junto al Señor nuevamente, estoy abrazando el aire, y no paro de llorar, yo mate a mi hermano, fue por mi culpa.

En estado Inconcluso – Capítulo cuatro

8:10

Parado en la puerta de mi casa, dispuesto a salir, un frio me recorre el cuerpo, sé que no puedo seguir allí en la casa porque me estoy volviendo loco, pero también tengo temor de salir, todos estos años de ser antisocial han dado frutos, no tengo a donde ir, ni con quien estar.

Subo al carro y comienzo a manejar hacia ningún lugar, el día esta nublado, el marco perfecto de lo que estoy viviendo, todo esta tan oscuro, tanto que tengo que encender las luces, parece que no hay carros en la carretera solo el mío, todo se vuelve más oscuro la niebla ya no me deja ver la calle, ya no sé por dónde voy, bajo la velocidad tratando de ver por dónde voy, “Maldita niebla” “¿Qué está pasando?” todo está muy extraño, no recuerdo que alguna vez haya habido niebla, manejo despacio el camino cada vez está más oscuro, casi no hay visibilidad, a lo lejos veo un auto que se acerca rápidamente, cada vez está más cerca, comienzo a hacerle luces par que se dé cuenta que estoy allí, trato de desviarme pero el carro se me abalanza hacia mí, escucho un fuerte ruido y todo se queda en silencio otra vez.

Siento que paso una eternidad, trato de abrir los ojos, todo está dando vueltas, levanto la cabeza poco a poco, trato de visualizar lo que paso, poco a poco la imagen va tomando forma, sigo en el carro, tengo el cinturón puesto y estoy sangrando otra vez, ahora de la frente, he sufrido un fuerte golpe, trato de moverme y logro salir del carro a duras penas, levanto la vista mi carro está destrozado, estoy a un lado de la carretera. “¿Qué paso?” Comienzo a recordar vagamente el choque “¿Dónde está el otro carro?”, no lo veo por allí, comienzo a caminar tratando de encontrar a alguien que me ayude, pero no hay nadie, todo está muy callado, no encuentro a nadie en la carretera, a unos 50 metros después de haber caminado encuentro el otro carro, esta de cabeza, cerca del vehículo hay 2 cuerpos ensangrentados, me acerco lentamente a uno de ellos, ambos tiene pasamontañas, ahora estoy seguro que ellos son los que me atacaron, necesito saber que está pasando, me acerco a uno de ellos, parece que está muerto, pero no estoy seguro, corro hacia el siguiente cuerpo, parece estar muerto también, a un pistola en el suelo, estos sin duda son los que me atacaron ahora estoy seguro, escucho un ruido en el carro, volteo rápido, veo a alguien que sale corriendo, con un pasamontañas puesto, corro a hacia la pistola, la tomo y comienzo a disparar, y no pasa nada, no tiene balas o yo no sé usarla, el sigue corriendo, se mete a un arboleda que esta al costado de la carretera.

Tengo mucho miedo y a la vez mucha furia como no había sentido antes, estoy indeciso y comienzo a correr detrás de él, solo quiero saber que está pasando. Corro hacia los árboles y no sé en qué dirección se fue, no sé si la pistola funciona o no, pero no la suelto de ninguna manera. Sigo caminando entre los árboles y trato de verlo, no lo encuentro, todo sigue muy nublado, no me deja ver más lejos que unos metros de distancia, camino y camino, no lo encuentro, estoy seguro que lo perdí, retrocedo sobre mis pasos voy de regreso a la carretera, todo está muy nublado todavía y muy silencioso, comienzo a caminar, por bastante tiempo y no logro encontrar la carretera, “¿Que sucede acá?”, “¿Me he perdido?”, siento que he caminado ya varias horas, ni rastro de la carretera, ni rastro del sujeto que salió corriendo.

El día sigue nublado y no logro entender que está pasando, a la distancia parece verse un claro, corro hacia él, lo más rápido que puedo, cuando al fin llego, me llevo una sorpresa, es mi casa, estoy enfrente de mi casa otra vez y parado en la puerta está el sujeto que salió corriendo.

-En estado esperándote.

Tomo la pistola le apunto.

-¿Quién eres y porque me estás haciendo esto?

Se toma el pasamontañas con la mano y se grita

-¿Quieres saber en realidad quién soy?

Lentamente veo como se levanta el pasamontañas, se lo quita completamente y lo deja caer, veo su rostro y quedo en petrificado, me veo a mí mismo, soy yo el que está parado en la puerta vestido de militar, me quedo sin habla suelto la pistola, caigo sentado en el suelo, trato de entender que está pasando, lentamente él se acerca a mí.

-Eres un cobarde, siempre lo has sido, siempre has tenido miedo. Y yo ahora te voy a liberar de tu sufrimiento.

Toma el arma que esta tirada en el suelo, la pone sobre mi frente y me dice.

-Ese día tú me dejaste morir, eres un cobarde.

En Estado Inconcluso – Capitulo tres

6:50 AM

Sentado en el suelo, mi cabeza no termina de procesar lo que acaba de pasar, comienzo a ver movimiento en la calle, preparándose para ir a sus trabajos, haciendo lo que normalmente hacen día a día, aparentemente nadie se ha dado cuenta de lo que acaba de pasar, a mí me cuesta entender lo que sucedió, me levanto poco a poco, ya que me duele el cuerpo, estoy sangrando de la cabeza, tomo el cuchillo lo apretó fuerte siento el metal frio como penetra en mi mano, y me lo llevo conmigo, subo las escaleras una por una me invade un sensación de miedo y enojo, al llegar a la última escalera comienzo a pensar en mis posibilidades “Llamar a la policía” “¿y si piensan que estoy loco otra vez?” me digo a mi mismo, ya antes estuve muy cerca de parar en el manicomio por imaginar cosas, me toco la cabeza la sangre me parece muy real, la tomo entre mis dedos siento su espesor “¿Esto es real?” veo como las gotas de sangre que caen de mi cabeza gotean en el suelo “Esto tiene que ser real!”, me levanto tengo que encontrar la forma de demostrar lo que paso, bajo las escaleras en busca de una prueba, busco las esposas, allí están las toco parecen reales, esto si paso, pero como convencerlos que esto si paso esta vez y que no me lo estoy imaginado. “Maldita sea, ¿porque tuve que dejar de tomar mis pastillas?”, no estoy seguro de lo que paso, paso, ya me había pasado antes, nunca con un hecho tan violento.

“No voy a dejar que esto me afecte” me replico en mi mente, “yo puedo superar esto” me lo repito una y otra vez, me siento en la ducha comienzo a limpiarme las heridas del cuerpo, sigo repitiéndome “yo puedo superar esto” mi mente quiere explotar, sigo sentado en la ducha el agua ya no es placentera, siento como recorre mi cuerpo y el simple contacto con mis heridas es cada vez más doloroso, comienzo a llorar no sé cómo hacer frente a esto, junto mis piernas y mis brazos tratando de darme confort de alguna forma, el llanto no para, estoy asustado, viene a mi mente una imagen…. Entre las lágrimas recuerdo a un niño escondido, en la cocina muy asustado, veo cómo está temblando, está llorando, puedo sentir su miedo, cuando algo me saca de mi trance, es un sonido distante, es un sonido de una mujer llorando “Estoy loco! no otra vez!” trato de no escuchar, me tapo los oídos con fuera pero el sonido sigue igual, pareciera que el sonido bien de adentro de mí, “No, no, no por favor cállate” grito una y otra vez, estoy perdiendo el control, salgo corriendo de la ducha, corro dentro de la casa sin saber a dónde, “Solo quiero que esto pare”, entre mis lágrimas y mi gritos tratando de escuchar la vos, me doy cuenta que la vos se va alejando cada vez más, lo último que escucho es “Te amo hijo, tu puedes superar esto” y todo se queda en silencio, puedo sentir como el silencio se apodera de mí, no escucho nada, todo está callado.

Tengo que salir de aquí ir a cualquier lado, me seco las lágrimas, “Tengo que superar esto”, y comienzo a alistarme para salir de la casa.

–          Lejos en la carretera, en un carro negro van 3 personas, uno de ellos está sangrando está muy molesto, por no haber conseguido su objetivo, la sangre le recorre la cara pero no parece molestarle, está concentrado, tiene un objetivo muy claro, y nada lo va apartar de ese objetivo.

–          En la parte de atrás del carro alguien pregunta “¿Qué vamos a hacer ahora?”.

–          Y una vos llena de furia responde “Matarlo”.

En estado Inconcluso – Capitulo Dos

6:00 AM

Listo para salir me levanto con muy pocas fuerzas, anoche tuve un sueño muy raro, me preparo para ir al trabajo, entro a la regadera y corro las cortina y prendo la regadera, siento como el agua va recorriendo mi cuerpo y comienzo a sentir una sensación de tranquilidad y me pregunto porque no me puedo quedar todo el día así.  Con los ojos semi-abiertos veo pasar algo, ¿fue una sombra?

Y me pregunto si es muy temprano para esta alucinado, entonces viene a mí el recuerdo de mi sueño y comienzo a pensar si de verdad fue un sueño, ¿Qué está pasando aquí? Salgo de la ducha, me acerco a la habitación camino despacio, ¿Qué está pasando aquí? Me pregunto de nuevo, camino cerca de la cama veo mi rostro en el espejo, me muevo lentamente para salir y de repente otro golpe en la cabeza, caigo al suelo pero esta vez no me desmayo, me levanto rápidamente un poco mareado, veo a dos hombres vestidos de militares con pasamontañas en la cabeza, ¿Qué está pasando aquí? Me pregunto nuevamente.

Una voz me dice “Tranquilo, no te muevas y no va pasar nada” me pego a la pared tratando de ver que hacer, buscando como salir de allí, cada vez se acercan más, uno de ellos tiene una cuerda en la mano y el otro tiene un arma. Pienso y pienso muchas cosas, no hablo estoy petrificado nunca he estado en una situación así, cierro los ojos un segundo tomando valor de donde nunca ha habido, abro los ojos todo parece claro, no voy a dejar que me hagan daño, me abalanzo sobre ellos, uno comienza a pegarme, no me caigo no suelto al otro, lo llevo contra las gradas y comenzamos a caer los tres, comienzo a sentir como las gradas van golpeando cada parte de mi cuerpo, estoy pendiendo la conciencia, ahora un gran silencio todo esta oscuro.

¿Dónde estoy no veo nada, poco a como comienzo a ver imágenes parece que estoy abajo en las gradas, estoy en el suelo, hay dos hombres desmayados a la par mía, ya comienzo a recordar todo, me levanto súbitamente corro hacia la puerta hay un carro desconocido en la entrada de mi casa no hay nadie en él, comienzo a verme estoy desnudo estoy en la calle y estoy ensangrentado, regreso a la casa veo a los hombres tirados, tomo la cuerda que uno de ellos tenía y comienzo a tratar de amarrarlos, pero como se hace yo no tengo idea de cómo hacerlo ¿Y si despiertan que voy a hacer? no tengo opción tengo que amarrarlos, uno de ellos tiene una esposas en la espalda, las tomo trato de entender cómo se usan, ya tomo la mano a uno y paso las esposas por el barandal de las escales y se lo pongo en la mano a otro sujeto, busco unas camisas sucias para taparles la boca, como lo vi en un película, pero para ellos tengo que destaparles la cara ellos no despiertan todavía, estoy nervioso, el pulso me tiembla ¿Qué hice para estar pasando por esto? ¿Quiénes son? ¿Por qué me quieren hacer daño?, les quito el pasamontañas y no reconozco a ninguno de ellos. ¿Qué hago? Subo a mi habitación buscando mi celular para llamar a la policía ¿Dónde está el teléfono? Siempre se me pierde pero ahorita no es bueno momento para no encontrarlo ¿Dónde estás maldito teléfono? Está en el baño, allí lo pongo para escuchar música, lo tomo todo nervioso, comienzo a marcar, se escucha como se cierra la puerta principal de la casa fuerte mente y segundos después se escucha que un carro sale a toda prisa.

Me quedo inmóvil, no sé qué hacer, me dirijo  a las gradas lentamente, los hombres ya no están, solo están tiradas las esposas y los pasas montañas, las gradas están con sangre, posiblemente mía, salgo a la calle ya no está el carro, comienzo a recorrer la casa tomo un cuchillo de la cocina, no hay nadie. ¿Qué hago? ¿Llamó a la policía? Van a pensar que estoy loco, me siento en medio de la sala trato de pensar, que es lo que paso, trato de recordar todo lo que pueda, no tengo idea del porqué de esta situación, me quedo sentado divagando en mi mente.

–En otro lugar, dos personas están hablando entre sí, está respondiendo bien a la prueba, ya es hora de probar sus habilidades.

En estado Inconcluso – Capitulo Uno

3:30 AM

Me despierto otra vez a la misma hora, “¿Qué me pasa?” Me pregunto. Me levanto y trato de entender que me despierta cada a noche a la misma hora, recorro la casa tratando de volver a conciliar el sueño, bajo por las escaleras en la oscuridad no quiero encender la luz, ya que me molesta los ojos. Voy bajando pensando muchas cosas, cada escalón es un pensamiento que me cruza en la cabeza, levanto la vista y veo una sombra en la cocina, no he terminado de bajar las escaleras, un frio me recorre toda la espalda, temeroso pienso muchas cosas, bajo ahora más lento, cada vez me acerco más a la cocina y la sobra sigue allí, bajo el ultimo escalón antes de cruzar, estoy sudando, el corazón me está latiendo muy fuerte, hay un silencio que me mata del miedo, está todo muy callado, bajo y volteo a la cocina y…

No hay nada, veo al suelo y la sombra no está, ¿será que se movió? ¿me escucho? ¿o todo es parte de mi imaginación?, ahora si enciendo la luz, esperando no encontrar nada, muerto del miedo comienzo a mirar por todos lados, no hay nada “Gracias a Dios” digo dentro de mí, he pasado el susto de mi vida.

Más tranquilo salgo al parqueo a cerciorarme que no hay nadie, salgo por la puerta y de repente siento un fuerte golpe en la cabeza, caigo al suelo, mareado  y tirado en suelo, logro ver antes de desmayarme completamente, dos pares de botas negras, tipo militares, y lo último que escucho “Casi nos descubre”.

3:30 AM me despierto otra vez a la misma hora, que sueño más extraño tuve, hasta creo que me duele la cabeza, me toco la cabeza y no tengo nada, bajo a la cocina a tomar un poco de agua, enciendo la luz después de este sueño no me voy a arriesgar a ir a oscuras, bajo me sirvo un poco de agua, salgo al parqueo, miro al cielo, todo está como siempre que me levanto a esta hora, entro a la casa nuevamente y voy a dormir.

— En la sombra un hombre con la mirada fija, vigila y parece que está esperando el momento adecuado, parece que está esperando que pase algo para actuar —