En estado Inconcluso – Capítulo cuatro

8:10

Parado en la puerta de mi casa, dispuesto a salir, un frio me recorre el cuerpo, sé que no puedo seguir allí en la casa porque me estoy volviendo loco, pero también tengo temor de salir, todos estos años de ser antisocial han dado frutos, no tengo a donde ir, ni con quien estar.

Subo al carro y comienzo a manejar hacia ningún lugar, el día esta nublado, el marco perfecto de lo que estoy viviendo, todo esta tan oscuro, tanto que tengo que encender las luces, parece que no hay carros en la carretera solo el mío, todo se vuelve más oscuro la niebla ya no me deja ver la calle, ya no sé por dónde voy, bajo la velocidad tratando de ver por dónde voy, “Maldita niebla” “¿Qué está pasando?” todo está muy extraño, no recuerdo que alguna vez haya habido niebla, manejo despacio el camino cada vez está más oscuro, casi no hay visibilidad, a lo lejos veo un auto que se acerca rápidamente, cada vez está más cerca, comienzo a hacerle luces par que se dé cuenta que estoy allí, trato de desviarme pero el carro se me abalanza hacia mí, escucho un fuerte ruido y todo se queda en silencio otra vez.

Siento que paso una eternidad, trato de abrir los ojos, todo está dando vueltas, levanto la cabeza poco a poco, trato de visualizar lo que paso, poco a poco la imagen va tomando forma, sigo en el carro, tengo el cinturón puesto y estoy sangrando otra vez, ahora de la frente, he sufrido un fuerte golpe, trato de moverme y logro salir del carro a duras penas, levanto la vista mi carro está destrozado, estoy a un lado de la carretera. “¿Qué paso?” Comienzo a recordar vagamente el choque “¿Dónde está el otro carro?”, no lo veo por allí, comienzo a caminar tratando de encontrar a alguien que me ayude, pero no hay nadie, todo está muy callado, no encuentro a nadie en la carretera, a unos 50 metros después de haber caminado encuentro el otro carro, esta de cabeza, cerca del vehículo hay 2 cuerpos ensangrentados, me acerco lentamente a uno de ellos, ambos tiene pasamontañas, ahora estoy seguro que ellos son los que me atacaron, necesito saber que está pasando, me acerco a uno de ellos, parece que está muerto, pero no estoy seguro, corro hacia el siguiente cuerpo, parece estar muerto también, a un pistola en el suelo, estos sin duda son los que me atacaron ahora estoy seguro, escucho un ruido en el carro, volteo rápido, veo a alguien que sale corriendo, con un pasamontañas puesto, corro a hacia la pistola, la tomo y comienzo a disparar, y no pasa nada, no tiene balas o yo no sé usarla, el sigue corriendo, se mete a un arboleda que esta al costado de la carretera.

Tengo mucho miedo y a la vez mucha furia como no había sentido antes, estoy indeciso y comienzo a correr detrás de él, solo quiero saber que está pasando. Corro hacia los árboles y no sé en qué dirección se fue, no sé si la pistola funciona o no, pero no la suelto de ninguna manera. Sigo caminando entre los árboles y trato de verlo, no lo encuentro, todo sigue muy nublado, no me deja ver más lejos que unos metros de distancia, camino y camino, no lo encuentro, estoy seguro que lo perdí, retrocedo sobre mis pasos voy de regreso a la carretera, todo está muy nublado todavía y muy silencioso, comienzo a caminar, por bastante tiempo y no logro encontrar la carretera, “¿Que sucede acá?”, “¿Me he perdido?”, siento que he caminado ya varias horas, ni rastro de la carretera, ni rastro del sujeto que salió corriendo.

El día sigue nublado y no logro entender que está pasando, a la distancia parece verse un claro, corro hacia él, lo más rápido que puedo, cuando al fin llego, me llevo una sorpresa, es mi casa, estoy enfrente de mi casa otra vez y parado en la puerta está el sujeto que salió corriendo.

-En estado esperándote.

Tomo la pistola le apunto.

-¿Quién eres y porque me estás haciendo esto?

Se toma el pasamontañas con la mano y se grita

-¿Quieres saber en realidad quién soy?

Lentamente veo como se levanta el pasamontañas, se lo quita completamente y lo deja caer, veo su rostro y quedo en petrificado, me veo a mí mismo, soy yo el que está parado en la puerta vestido de militar, me quedo sin habla suelto la pistola, caigo sentado en el suelo, trato de entender que está pasando, lentamente él se acerca a mí.

-Eres un cobarde, siempre lo has sido, siempre has tenido miedo. Y yo ahora te voy a liberar de tu sufrimiento.

Toma el arma que esta tirada en el suelo, la pone sobre mi frente y me dice.

-Ese día tú me dejaste morir, eres un cobarde.

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Publicado por

Medievals Times

Hay cosas que no caben en Twitter entonces por este medio me expreso.

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